David del Rosario

Investigador en el ámbito de la salud. Experto en creatividad y transformación. Músico y director de cine.

david del rosarioPara algunos soy músico, para muchos cineasta, otros sospechan que escribo y, entre tanto, mi entorno está convencido de que me dedico a la investigación en el campo de la salud. Y todos tienen parte de razón. Estudié telecomunicaciones en la universidad, pasé de puntillas por la facultad de periodismo, y hace unos años me dió por la biomedicina. Pero lo cierto, es que entre tanto he grabado un par de discos, dirigido la película Yo libre con Sergi Torres o hecho real un cortometraje de animación que titulamos Ausentes. Ahora mismo, escribo.

Un día se me ocurrió una forma de aplicar el método científico a mi propia vida. El método científico es una invitación a observar aquello que está ocurriendo ante nuestros ojos, de entrar en lo desconocido, y de hacerlo sin intervenir, con la única finalidad de aprender de ello. Esta idea transformó mi día a día en un inmenso laboratorio de 510.100.000 km² llamado: planeta Tierra.

Al principio era algo incómodo y complicado. Era la primera vez que me investigaba a mí mismo y me sentía como un conejillo de indias. Descubrí que mi organismo era un extraño que me acompañaba a lo largo del día, al que sólo le prestaba atención cuando algo iba mal. Así que continué examinándome. Sabía mucho de electrónica, de electromagnetismo o acústica, pero no tenía ni idea de cómo funcionaba mi propio organismo o mi cerebro. Esto me desconcertaba.

El experimento consistía básicamente, en prestarme atención en diferentes situaciones cotidianas: mientras componía, estudiaba, hacía ejercicio, besaba o digería. Comencé a examinar minuciosamente, a anotar aquello que ocurría no sólo en mi entorno sino también en mi organismo. Al mismo tiempo, iba cotejando cada concepto que merodeaba las clases de biología, fisiología o neurología, aquello que estudiaba en los libros, con mi propia experiencia. Fue así cómo identifiqué una decena de manías de mi cerebro, la obsesión del organismo por la energía o la homeostasis, e indagué en los mecanismos de respuesta automáticos que todos los seres humanos tenemos.

He de confesar que no creí que esto fuera posible. No fue un viaje conceptual, una idea lúcida o un compendio de autoayuda. Fue un encuentro entre Ciencia y Vida, donde queda al descubierto porqué los seres humanos hacemos lo que hacemos y porqué somos cómo somos. Y a esto es a lo que me dedico: a observar y a aprender, lo cual llaman investigar. Hoy por hoy, mi atención está puesta en el ámbito de la salud humana.

Formación especializada:

  • Master Degree in Biomedical Engineer (Universidad de Barcelona).
  • Máster en Video Digital (CEI).
  • Ingeniería Téc. de Telecomunicaciones (Universidad de Alicante).
  • Técnico Superior en Telecomunicaciones en Informática (Politécnico de Babel, Alicante).

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