¿Estresado? pregúntale a tu cuerpo.

 Confucio decía: “elige un trabajo que te guste, y usted nunca tendrá que trabajar un día de su vida”.


 

Esta frase nos permite visualizar un panorama positivo en nuestro día a día, hacer algo que nos gusta y al mismo tiempo recibir recompensa monetaria y social por nuestro trabajo,¿maravilloso no? Poder hacer lo que nos apasiona y que esto nos permita vivir con calidad en la sociedad moderna es el sueño de muchos, que algunos logran concretar y que para otros es un camino más difícil.  Sin embargo en la actualidad, quizás el estilo de vida en la sociedad moderna, traiga de la mano ritmos acelerados, que empujen al cuerpo a un límite, favoreciendo así la aparición de enfermedades biopsicosociales, el coste que alguna veces resulta por lograr cubrir nuestras necesidades básicas, y más, dependiendo de nuestro estilo de vida y de consumo. Esto quiere decir que a pesar de estar  haciendo lo que nos gusta, igualmente podemos vernos envueltos en esta palabra que se ha puesto de moda en las últimas décadas: el estrés; y en otros casos cuando el estrés es prolongado se convierte en crónico, y puede generar cuadros mucho más delicados.

 

El Estrés: Una palabra que está de moda pero que está en nuestro cerebro durante nuestra evolución como especie.


 

Estrés, palabra que hace saltar de inmediato aquellas definiciones con carácter negativo por la cual se ha vuelto famosa, una palabra que lamentablemente ha tenido mala publicidad, a la que conocemos poco, olvidando así el valor de su existencia en nuestro cerebro.

 

¿Qué es el estrés?

 

Es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada, es decir una situación de peligro.

 

El estrés es el modo de un cuerpo de reaccionar a un desafío. De acuerdo con el evento estresante, la manera del cuerpo a responder al estrés es mediante el sistema nervioso simpático de activación que da lugar a la respuesta de lucha o huida. Debido a que el cuerpo no debe mantener este estado durante largos períodos de tiempo, el sistema parasimpático tiene tendencia a hacer regresar al cuerpo a condiciones fisiológicas más normales (homeostasis).

Esta capacidad natural del cerebro  nos ha ayudado a lo largo de nuestra historia evolutiva,(pj:. a correr de un león o a percibir peligros vitales), y de esta manera asegurar la supervivencia.

 

El problema se genera una vez que se nuestro cuerpo está inundado de una hormona llamada cortisol, (que es la que nos activa y ayuda a nuestro cuerpo a estar en fase de huida), y  no logra regularla y regresar al estado anterior a la huida (no logra la homeostasis anteriormente descrita), entonces es allí cuando empieza a alterar la salud mental – física y social de la persona.

 

 

 

Entonces, ¿es positivo o negativo sentir estrés?

Primero hay que diferenciar dos tipos de estrés:

  • Estrés agudo: se considera estrés agudo la reacción del cuerpo y del cerebro ante un episodio corto y puntual que provoca la activación del sistema de alerta, como ejemplo: cuando vemos que alguno de nuestros hijos  se va a caer de algún lugar y reaccionamos para protegerlo, cuando un auto nos pasa cerca en la calle, o cuando vamos en nuestra bicicleta a alta velocidad por una pendiente.  Este tipo de estrés acaba una vez que la situación amenazante o excitadora desaparece.
  • Estrés Crónico: es el estrés más conocido, es aquel que es prolongado en el tiempo, permanece presente por semanas o meses, y en algunos casos más delicados por años, y viene de la mano generalmente por factores externos desagradables como una separación conflictiva, problemas económicos, situación social de inseguridad,    empleo de mucha presión, desempleo,  entre otros muchos factores desencadenantes.

Este último es el que facilitará la aparición de síntomas físicos, emocionales y psicológicos llegando a representar la posibilidad de aparición de enfermedades biopsicosociales, por el desgaste y sobre exigencia continúa a la que está expuesto el cerebro, manteniéndose en alerta aunque ya no exista riesgo o peligro.

 

Factores que influyen en el estrés crónico


 

Centrándonos ahora en el estrés crónico, esta condición puede disparar o activar enfermedades tanto físicas, como emocionales y psicológicas. Es por eso que estar atentos a nuestro cuerpo y a nuestra mente nos puede dar un indicio de que estamos expuestos a situaciones o factores desencadenantes de estrés, y en especial de este especial que genera poco bienestar y reduce nuestra salud integral.

 

No hay una causa única para la aparición de síntomas asociados con la presencia del estrés.  Lo que si ya está comprobado por la ciencia que la combinación de muchos factores favorecen la aparición de síntomas crónicos asociados al estrés, como por ejemplo, un estilo de vida agitado o acelerado, sin espacio para el ejercicio ni el descanso, situaciones familiares complejas, problemas de pareja prolongados, situación de inestabilidad social como países en guerras o en desastres, empleos de alta presión, deudas, perdidas (del estatus económico, de empleo, de un familiar, de una vivienda), enfermedades crónicas y terminales, familiares cercanos con adicciones, entre muchos otros escenarios de la vida diaria, en general situaciones de incertidumbre y de poco control pueden generar en el cuerpo y en la mente desgaste por la exposición prolongada a situaciones donde se requiere un máximo de esfuerzo para poder ser resueltas.

 

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Nuestro sistema psicológico está preparado para poder resistir situaciones adversas, sin embargo una vez que se satura nuestro nivel de resistencia y de defensa ante los peligros y presiones externas, el aparato psicológico empieza a enfermarse,, por lo que utiliza el cuerpo como medio de expresión para solicitar atención. Es como por ejemplo nuestra columna vertebral, la cual está capacitada para resistir hasta una cantidad de peso sobre nuestro cuerpo, pero una vez se supera el límite a columna empieza a sentir dolor, y puede llegar a lesionarse de manera temporal o permanente, dependiendo del daño sufrido.

 

Hay profesiones u oficios que son más vulnerables a sufrir estrés crónico. En muchos casos pueden llegar a cuadros más complicados como el Síndrome del BURNOUT, lo cual representaría una fase de daño más compleja y llega una vez que hemos hecho caso omiso a señales anteriores, el burnout representaría una última fase del estrés, donde nuestro cuerpo y nuestra mente ya no cuentan con recursos suficientes para superar la situación . Término bautizado por Freudenberger en 1974, sin embargo en el año de 1981 Maslach y Jackson proponen las siguientes dimensiones del síndrome de Burnout para definirla:

 

  • Cansancio emocional: valora el agotamiento emocional debido a las exigencias del trabajo.
  • Despersonalización: valora el grado de indiferencia y apatía frente a la sociedad.
  • Baja realización personal: valora sentimientos de éxito y de realización personal

 

Las investigaciones han seguido generalmente la línea laboral u organizaional, enfocando las estrategias de atención a grupos de profesionales o a empresas específicas. Generalmente están asociados a profesiones u oficios relacionados a la atención de púbico, y sobre todo aquellos que atienden poblaciones vulnerables o con condiciones adversas, como por ejemplo el personal médico. Igualmente profesiones como la docencia, profesionales de la salud mental, profesionales  de seguridad pública y de atención al cuidadano como policías, bomberos.  Igualmente a atención al público general, como por ejemplo los teleoperadores.

 

 

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Es por eso la importancia de que los profesionales que trabajan en ambientes de alta presión, con responsabilidades altas, con ambientes de trabajo negativos,  tomen las medidas necesarias para preservar la salud y evitar cavar su carrera profesional rápidamente.

 

Como  psicóloga, y mucho más trabajando en el área de protección a la infancia vulnerada,  comprendí que mi salud mental es fundamental para poder brindar contención y protección a todos las personas a las cuales debía atender y procurar su recuperación emocional.  Comprendí que ser terapeuta luego de pasar por un proceso terapéutico personal,  enriquece mi trabajo, me hace más responsable y me ayuda a ejecutar con mayor claridad las intervenciones necesarias. Igualmente evita que el sistema me consuma y que muy pronto “me queme”, apostando por una carrera larga y con objetivos más claros.

 

El siguiente video ejemplifica de manera sencilla la importancia de poder utilizar espacios terapéuticos como una manera de sanar y mantener nuestra salud  mental y emocional. Y de esta manera evitar que nuestro cuerpo empiece a lesionarse por no escuchar las señales enviadas de advertencia.

 

 

 

Como se manifiesta el estrés en nosotros


 

Manifestaciones psicológicas: En diversas investigaciones se ha determinado que la exposición frecuente a situaciones de estrés, o la permanencia a un estado de estrés crónico puede manifestarse a través de nuestra irritabilidad, poca paciencia, tendencia a responder de manera más agresiva, necesidad de aislamiento,  igualmente se ha estudiado que puede incrementar la necesidad de usar sustancias toxicas para aliviar tensiones como el uso el drogas o de medicamentos. En casos más crónicos puede influir en la aparición  de cuadros depresivos, cuadros ansiosos, o la combinación de ambos. Puede influir en la aparición de cuadros de  ataques de pánico recurrentes o aislados, igualmente altera la memoria y la concentración.  También se ha estudiado la relación entre el estrés crónico y la alteración de los periodos de sueño, en la calidad del sueño y los estados de insomnio primario y secundario.

 

Manifestaciones físicas: viene a manifestarse con alteraciones propias de otros sistemas, por ejemplo manifestaciones gastrointestinales, como gastritis, ulceras o colon irritable, diagnósticos muy asociados a la presencia de estrés. Cefaleas, migrañas.  Tensión alta y dificultades cardiovasculares. Dolores musculares, cuello tenso. Cansancio crónico, fatiga y nauseas. Temblores musculares, aparición de tics. Suele haber igualmente un descuido de la apariencia física.

 

Si tienes varios de estas manifestaciones asociadas a diversos factores de riesgos, nombrado anteriormente como el estilo de vida, trabajos de alta presión, dificultades familiares o sociales, debes considerar tomar acciones reparatorias para evitar daños permanentes tanto físicos como psicológicos.

 

La palabra clave para esta problemática es: “Encárgate de ti mismo”. 


 

 Una vez que eres consciente que las situaciones que vives el día de hoy está afectando la salud mental y la de tu cuerpo es hora de comenzar a provocar cambios, a menos que quieras enfermarte realmente.

 

1.- Reconoce tus fuentes de estrés o los estresores actuales:

Tener pleno conocimiento de cuáles son las situaciones que están afectando tu vida, cuáles son tus fuentes de estrés, te ayuda a  recuperar el control. Saber que no es un todo generalizado, sino que hay ciertas situaciones o personas en específico que te generan estrés podrá empoderarte y enfocarte a trabajar estrategias de resolución efectivas que ayuden a disminuir su intensidad o capacidad para generarte estrés.

  1. Ayuda a tu cuerpo.

La alimentación saludable y oportuna, hidratación y un buen descanso son indispensables para que tu cuerpo esté preparado para enfrentarse a situaciones adversas. Piensa que tu cuerpo es una máquina, que necesita elementos básicos para poder funcionar. Sin estos 3 elementos le haces más cuesta arriba la capacidad de tu cuerpo para reaccionar y para regularse.

  1. Ejercicio Físico.

Aunque es una recomendación súper conocida, el ejercicio físico realmente trae para tu cuerpo   y para tu mente beneficios reconocidos por la ciencia. No tienes por qué dedicar mucho tiempo. De 15 a 20 minutos diarios e ejercicios continuos como una caminata o una pequeña sesión de baile, puede generar en ti más beneficios que el uso de medicamentos  para relajarte.

  1. Practica ejercicios de relajación y meditación.

Una característica básica del estrés es la tensión en el cuerpo, lo que la relajación atacaría directamente. Igualmente libera sustancias que permitirán oxigenar  tu mente y tu cuerpo. Será un punto de liberación al día. La recomendación es hacerlo a diario.

Aquí te dejo un video que te podrá dar algunos consejos prácticos para hacerlo de manera rápida y efectiva.

 

  1.  Regálate una o dos veces por semana una actividad solo para ti y que tú ames hacer.

Inscríbete en un curso de baile, de pintura, aprende a tocar un instrumento musical,  un curso de cocina, escucha música, lee,  inscríbete en un club deportivo, practica alguna actividad recreativa que te ayude a desconectarte, al principio organizar el tiempo para alcanzar ir va a ser (quizás)  una fuente de estrés, pero una vez que lo generes como un hábito, será un espacio sagrado entre tu cuerpo y tu mente, y donde solo tú te verás beneficiado.

  1. Aprende a decir no, aprende a poner límites.

Esto debe ser una práctica generalizada en tu vida, esto generará relaciones más respetuosas y asertivas en tu vida, te liberara de peros innecesarios y evitara verte envuelto en situaciones.

  1. En situaciones que escapan de tu control pide ayuda.

Apóyate en tu familia, amigos o personas de confianza, delegar responsabilidades igualmente descargará de tus hombros situaciones estresantes.

  1. Si ya tu cuerpo comprometió otros sistemas consulta un médico.

Si ya en tu cuerpo hay manifestaciones crónicas, donde está comprometido el sistema digestivo, el respiratorio, el cardiovascular, el neurológico, el muscular, etc. CONSULTA AL ESPECIALISTA. No te auto mediques. Tu salud es tu responsabilidad no juegues con ella.

  1. Consulta un terapeuta

Así como tu cuerpo tiene especialistas para consultar, tu mente igualmente lo tiene, los psicólogos y terapeutas son personas preparas y capacitadas para poder ayudarte a aligerar la carga, igualmente te acompañan en un proceso en un proceso de cambio que oxigenara tus relaciones con los demás, pero especialmente contigo mismo. Es una inversión en ti mismo.

  1. Evalúa tus expectativas de vida

Realmente vale la pena el sufrimiento y la presión que estás viviendo hoy día? Hay cosas a las que puedes renunciar por mi salud metal? Evalúa cual está siendo el coste de tus decisiones hoy y de esta manera ver cómo puede afectarte en un mañana

 

 

 

“El dolor es inevitable, pero le sufrimiento es opcional”

BUDA

gabrielacahuao@hotmail.com

Soy psicóloga formada en el enfoque sistémico. Me desempeño en temáticas de Infancia y Derechos Humanos, actualmente trabajo para el Servicio Nacional de Menores de Chile.

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