IT: análisis psicológico de la película

 

IT es la gran apuesta de terror que gobierna nuestros cines estos días, basada en la novela homónima de Stephen King publicada en 1986, en la que un monstruo con forma predominante de payaso (“Eso”, traducción de “It”) se dedica a matar niños. Por tanto, los claros protagonistas de esta película son los niños del pueblo (Derry) y en concreto la historia se centra en el grupo de 7 chicos que se hacen llamar con bastante dignidad “Los Perdedores”. Sin embargo, para los que no conozcáis ni la novela ni ninguna de sus adaptaciones al cine o televisión, quizás os sorprenda cuando la veáis que en el pueblo en ocasiones dan mucho más miedo los propios padres de los niños que el payaso asesino.

La acción transcurre en un pequeño pueblo ficticio llamado Derry que sirve también de escenario para otras seis novelas terroríficas del autor, por lo que sinceramente no es de extrañar que las familias que aún están dispuestas a vivir allí tengan sus problemillas psicológicos… Yo desde luego no lo elegiría ni como destino para unas pequeñas vacaciones. A continuación iré desgranando aquellos aspectos psicológicos y comportamientos psicopatológicos que he observado a lo largo de la película, por lo que adelanto que incurriré en algunos spoilers.

 

Acoso Escolar: Los Perdedores y la banda de Henry

 

Los Perdedores

Los Perdedores

La banda de Henry es un grupo de cinco chicos liderado por Henry que se corresponde con la clásica banda de matones del pueblo. No cabe duda de que en sus ratos libres harán muchas otras cosas, pero en la película solo se les representa acosando y persiguiendo al grupo de los Perdedores con especial predilección por dos de sus miembros: el chico con sobrepeso y el chico negro.

El Acoso Escolar o Bullying se define como maltrato físico y psicológico deliberado y continuado que recibe un niño por parte de otro niño. Este maltrato puede darse en forma de agresiones físicas, amenazas, insultos, burlas, humillaciones, exclusión social y aislamiento, destrucción de objetos, etc… Todos ellos se observan en la película, el acoso es una parte esencial de la trama, aunque se representan con bastante superficialidad algunas de sus implicaciones:

  • El acoso se mantiene generalmente por ignorancia o pasividad del entorno: en la película se da entender que los propios niños acosados intentan no delatar a los agresores, principalmente por miedo a las represalias. Cuesta creer que no tenga repercusión en padres y profesores que un chico vuelva a casa lleno de magulladuras, moratones, la ropa embarrada y agujereada y una “H” grabada en la tripa a golpe de navaja, o que una niña salga del colegio con el traje empapado y oliendo a aguas fecales… Si nadie ha notado nada, como mínimo recomendaría un cambio de orientador escolar en el instituto.
  • Por parte de las víctimas llama la atención que apenas haya secuelas teniendo en cuenta la crueldad del acoso que reciben: ni problemas de ansiedad, ni problemas de estado de ánimo, trastornos de sueño como pesadillas, ni regresiones a etapas infantiles como enuresis…

En cuanto a los agresores son un grupo heterogéneo en el que destaca el cabecilla Henry Bowers, del que hablaré a continuación, y varios chicos que transitan entre la actitud activa del uso de la violencia y la fuerza y la actitud pasiva de animar y seguir o quedarse al margen ante las agresiones. Esto último se observa en la escena en la que Henry y los demás chicos de su banda están disparando a unas botellas y éste les dice que cojan a un gato y lo sujeten en lugar de la botella: se observa la sorpresa y el descontento de los amigos pero en un acto de obediencia jerárquica algunos le hacen caso y otros miran al suelo.

 

Psicopatía o Trastorno de la Personalidad Antisocial: Henry Bowers

 

Henry Bowers

Henry Bowers

A juzgar por sus conductas, se podría pensar que Henry tiene un desapego emocional (escasa profundidad en los afectos, falta de empatía o insensibilidad, ausencia de sentimientos de culpa y remordimientos) y un estilo de vida inestable y antisocial (controles conductuales débiles, impulsividad, irresponsabilidad, delincuencia juvenil, problemas de conductas tempranos)… Cumple todos los criterios para ser considerado un perfecto psicópata, según las dimensiones definidas por el psicólogo Robert Hare. Según el DSM5 (Manual Diagnóstico de Trastornos Mentales) se correspondería con el diagnóstico de Trastorno de la Personalidad Antisocial si tiene más de 18 años (conduce, así que es posible).

El personaje de Henry afortunadamente es ampliamente desarrollado en la película, gracias a lo cual podemos llegar a comprenderle y empatizar con él. Varios estudiosos han investigado la posible etiología de la psicopatía, siendo dos de las teorías más reputadas las de William y Joan McCord que sitúan el origen de la psicopatía en el rechazo parental y la inconsistencia en el castigo, y John Hodge que la sitúa en abusos físicos y sexuales en la infancia junto con estrés postraumátrico. Pues bien, ambas teorías parecen aportar su granito de arena al personaje, puesto que en la película vemos al padre de Henry como un policía alcohólico que no duda en disparar a los pies de su hijo solo para verle llorar y temblar y ridiculizarle delante de sus amigos y en la novela se describe al padre como un veterano de guerra con estrés postraumático que abusa de su hijo. Además del maltrato infantil al que es sometido Henry, otro factor claro que podría explicar su comportamiento es el modelado ya que su padre no rezuma sensibilidad precisamente, imitando su comportamiento con personas más débiles. Es lo que se conoce como transmisión intergeneracional.

 

Duelo: Bill Denbrough

 

Bill Denbrough

Bill Denbrough

La película arranca con la muerte del hermano pequeño de Bill, que a diferencia de lo narrado en la novela, desaparece sin dejar rastro. Esto se usa en la película para que la motivación principal de Bill para enfrentarse a “Eso”, sea encontrar a su hermano. Su negación de la muerte de su hermano se corresponde con una de las fases de Duelo que definió la psiquiatra Elisabeth Klüber-Ross: negación, ira, negociación, depresión y aceptación, aunque no tienen por qué darse todas ni en ese orden. La película podría resumirse desde el punto de vista de este personaje como una travesía hacia la aceptación de la pérdida de su hermano.

La negación es algo muy habitual en los casos de desapariciones ya que se suele albergar durante mucho tiempo la esperanza de que aparezca su ser querido. El padre de Bill, visiblemente afectado, no parece conocer bien estas fases o al menos no comprende cómo Bill sigue sin reconocer un año más tarde que su hermano está muerto y por eso le reprende con dureza. Esto también es bastante habitual ya que para aquellas personas que intentan aceptar la pérdida y pasar página les puede resultar muy doloroso y frustrante todo aquello que les impida concluir su duelo, además de posibles sentimientos de culpa por pensar “mientras otros continúan buscando, yo he tirado la toalla”.

El duelo en sí mismo no se considera un trastorno del estado de ánimo, todo lo contrario, es una reacción normal ante una pérdida (no solo una muerte, puede ser cualquier tipo de pérdida) aunque en el DSM5 se reserva al juicio clínico la posibilidad de diagnosticar un duelo patológico cuando por la intensidad o por la duración del sufrimiento y la interferencia en la vida de la persona son muy elevados, junto con algunas características asociadas a duelos patológicos como la incapacidad de experimentar placer, un estado de ánimo bajo persistentemente y no “por oleadas” o “punzadas”, elevada autocrítica y rumiación pesimista, autodesprecio, sentimientos de inutilidad…

 

Tartamudez: Bill Denbrough

 

Otro aspecto relevante desde el punto de vista psicológico es el tartamudeo de Bill, llamado Trastorno de la fluencia de inicio en la infancia según el DSM5, que consiste en una marcada alteración de la fluidez normal del habla y de su ritmo. En el caso de Bill se trataría de un tartamudeo tónico, que se caracteriza por producirse normalmente al inicio del discurso por contracciones musculares y sacudidas intermitentes de los órganos de fonación.

El tartamudeo suele remitir de forma espontánea al poco de iniciarse en el niño, pero si se mantiene más de un año es muy probable que mantenga de forma estable. Esto no significa que se dé en todas las circunstancias, ya que parece que suele desaparecer en algunos contextos como a veces al leer en voz alta, cantar, conversar con objetos inanimados o animales domésticos, por ejemplo. En la película, esto queda reflejado cuando Bill tiene una fluidez normal (bastante oportuna por cierto) en el momento de dar un discurso motivacional a sus compañeros antes de entrar en la vieja casa del pozo para enfrentarse con “Eso”.

 

Trastorno de Identidad Disociativo: padre de Beverly Marsh

 

Beverly Marsh

Beverly Marsh

Beverly, única chica del grupo, es una auténtica superviviente. Lleva con mucha normalidad el acoso que recibe por parte de compañeros y adultos por su fama de promiscua (ausente en la novela), máxime cuando su padre se dedica de forma escalofriante a asegurarse de que se mantiene virgen. En el libro se sugiere erróneamente que el padre de Beverly sufre un trastorno Bipolar, por una confusión muy extendida de que la bipolaridad se da en personas con dos personalidades o que actúan de forma distinta según el momento.

El trastorno bipolar se caracteriza por la presencia de al menos un episodio maníaco (ánimo expansivo: grandiosidad, verborrea, disminución de la necesidad de dormir, pensamiento acelerado, agitación psicomotora, implicación excesiva en actividades placenteras con alto riesgo potencial y/o distraibilidad). Es un trastorno que afecta al estado de ánimo y que en la mayoría de los casos alterna episodios maníacos o de ánimo elevado, con episodios depresivos o de ánimo bajo.

El padre de Beverly no parece sufrir este trastorno, puesto que él alterna estados en que trata con cariño a su hija y estados en que la trata de forma controladora, agresiva y sexual, que se correspondería más con un posible trastorno disociativo de la identidad o personalidad múltiple. En su caso además, tanto por la agresividad como por los tocamientos que le realiza a su hija, una de estas personalidades sería abusadora de la menor tanto física como emocionalmente. En la película se insinúa de forma más explícita que ha abusado sexualmente en alguna ocasión de Beverly pero al final descubrimos que en realidad su obsesión es que ésta permanezca virgen, haciendo comprobaciones periódicas físicas (“siempre serás mi niña”).

Las secuelas que algo así podrían dejar en una niña aparecen muy tímidamente representadas en la película, ya que Beverly parece no tener ningún problema ni conducta disruptiva a la hora de relacionarse con el sexo opuesto, expresar sus sentimientos, aislamiento, síntomas físicos… Además de tolerar con gran dignidad las falsas acusaciones de promiscuidad. Lo más interesante al respecto en la película es el momento en que se corta a sí misma el pelo entre lágrimas justo después de que su padre se lo acaricie de forma muy erótica en el pasillo, sin contar la escena en la que se enfrenta a él cuando va violarla finalmente. En el libro se relata una controvertida secuencia final en la que Beverly y el resto del grupo practican una orgía ahondando más en las sombras de su personaje, pero que se decidió no incluir en la película.

 

Trastorno Facticio o Síndrome de Münchhausen: la madre de Eddie Kaspbrak

 

Eddie Kaspbrak

Otro personaje que también da tanto miedo como el payaso o el resto de padres mencionados es la madre de Eddie. En su caso podríamos decir que padece lo que se conoce como Trastorno Facticio aplicado a otros según el DSM5 o Síndrome de Münchhausen por poderes en honor a un barón alemán bastante dado a la mentira. En la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE10) directamente está considerado dentro del apartado de malos tratos en la infancia.

En este trastorno la persona falsifica signos o síntomas físicos o psicológicos o induce una lesión o enfermedad en otros, presentándolos como enfermos, incapacitados o lesionados frente a los demás, sin una recompensa externa obvia. La madre de Eddie se dedica a hacerle creer a su hijo que está profundamente enfermo con la finalidad, según dice en un momento de la película, de protegerle. Eddie padece asma lo cual es compatible con el diagnóstico ya que aunque existe una afección médica previa, la finalidad de la madre es hacerle creer que está más enfermo y es más incapaz, requiriendo Eddie de medicación continua y excesiva además de situarse la madre como su supuesta figura de cuidado y protección. Stephen King explora más este concepto en otra de sus novelas, Misery.

La consecuencia más sobresaliente que se observa en Eddie es un Trastorno de Ansiedad por Enfermar ya que está constantemente preocupado por padecer o contraer una enfermedad grave sin tener síntomas somáticos, con una ansiedad elevada por su salud alarmándose fácilmente y con comportamientos excesivos relacionados con su salud. Evidentemente un trastorno como esté puede afectar al menor severamente: haciéndole creer que no puede enfrentarse por sí mismo al mundo, bajando su autoestima, creando dependencia de otras personas y de medicamentos, con graves hospitalizaciones e intervenciones quirúrgicas… Afortunadamente, en la película la madre de Eddie solo se dedica a hacerle creer que tiene múltiples enfermedades sobreprotegiéndole, pero sin darle una medicación real ni provocándole ninguna enfermedad física. Esto lo consigue compinchándose con el farmacéutico del pueblo para que le dé a Eddie pastillas de placebo (inocuas) cada vez que acude a por medicación. Como viene siendo habitual, todo muy normal en ese pueblo…

 

Fobias: “ESO”

 

IT

Finalmente, no podía acabar esta lista de psicopatologías y reacciones psicológicas sin mencionar el eje central de la película: las fobias. “Eso” se alimenta del terror de sus víctimas, por lo que las expone a sus más profundos temores aprovechando que puede transformarse en cualquier cosa. Así, durante la película podemos verle transformado en un escalofriante payaso, en leproso, en cadáveres en descomposición, en alguno de los mencionados padres, en un cuadro de Modigliani, en una momia y seguro que alguno más (en el libro hay muchos más como forma de Doberman). Además, también ambienta sus apariciones de forma muy efectista, como cuando aparece con la forma del difunto hermano pequeño de Bill o como ataúd representando la muerte de uno de los chicos del grupo.

Algunos de estos miedos están más que fundamentados, por todo lo expuesto es bastante normal que en ese pueblo muchos niños tengan bastante a sus propios padres, por lo que “Eso” se aprovecha tomando sus formas. Pero otros miedos son lo que podemos considerar fobias específicas: un temor intenso y persistente ante un objeto o situación específica, que la persona evita o se resiste activamente con gran ansiedad y desproporcionado respecto al peligro real que plantea el objeto o situación. Parece el caso del citado cuadro de Modigliani, el de la coulrofobia o fobia a los payasos, el de la cinofobia o fobia a los perros o la fobia a las enfermedades (con cierto solape con el Trastorno de Ansiedad por Enfermar).

Como bien se observa en la película, la mejor forma de superar una fobia es exponerse a ella, ya que cada vez que evitamos enfrentarnos y huimos de nuestro miedo, éste crece y se hace más fuerte; está demostrado que cuando la respuesta de miedo es muy fuerte y la exposición a dicho miedo breve, no somos capaces de aprender que la amenaza no es tal y el miedo se mantiene o incluso aumenta. De ahí que en la película cuando los Perdedores deciden enfrentarse a “Eso” y consiguen mantenerse firmes, el miedo desaparece y son capaces de vencer al monstruo. Como tal, es una bonita metáfora que también podría resumir la película: una aventura de superación personal en la que los niños del pueblo tratan de superar sus miedos y fobias, con el pequeño detalle de que si no lo consiguen, mueren.

Termina aquí el análisis de los aspectos psicológicos y psicopatológicos más relevantes que he observado en la película. No obstante, siendo la Banda de Henry casi una organización criminal, lo raro es que los Perdedores que sufren el acoso de padres, compañeros y hasta el payaso no sean los protagonistas de Los Chicos del Maíz. Por otro lado, dado que la mitad de los adultos del pueblo requiere de un tratamiento psicológico urgente y la otra mitad deberían estar en la cárcel por maltrato de menores (y recibir tratamiento psicológico urgente), quitando un par de padres corrientes que no se enteran de nada, es posible que me haya dejado algún trastorno sin comentar. ¿Alguien se anima a ampliar esta lista?

 

Referencias Bibliográficas

American Psychiatric Association (APA). (2013). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-5. Barcelona: Masso

Fundación Universia España. ¿Qué es bullying o acoso escolar? España. Universiawww.universia.es

jacobo.ozores@gmail.com

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