matrimonio

El rito del matrimonio ¿qué implica realmente?

Es cierto que estamos en noviembre y no es la época de bodas por excelencia pero este año el matrimonio ha estado muy presente en mi vida y me gustaría compartir algunas reflexiones acerca de este tema, tan común y a la vez tan poco conocido en su totalidad.

Cuando pensamos en la ceremonia del matrimonio, ya sea civil o religiosa, lo primero que nos suele venir a la mente es la imagen de una pareja rebosante de felicidad y de amor en su gran día. Y, normalmente, esa fotografía no nos permite ver el mundo de emociones y factores que existen detrás de esa imagen.

 

El cambio implica despedida

 

matrimonio despedida

 

Quizás pueda parecer que hablar del matrimonio es un tema baladí, sin embargo no lo es. El hecho de casarse va más allá de esa fotografía idealizada y supone mucho más que firmar un papel. Casarse implica adquirir unos nuevos compromisos con la pareja y con su familia de origen, puede implicar, aunque hoy en día cada vez con menos frecuencia, el convivir con la pareja por primera vez, el compartir una compra importante, el cambiar de estado civil, entre otros muchos cambios. Cada uno de estos cambios, dirigidos al crecimiento y al inicio de una nueva etapa conllevan una despedida de lo anterior. Y como en cualquier cambio que hacemos en nuestras vidas esta despedida de lo conocido puede provocar vértigo, miedo o inseguridad.

 

Por tanto, es normal tener dudas y plantearte todo un abanico de cuestiones cuando estás en el proceso de casarte. Si nos parece normal sentir inseguridad al cambiar de trabajo o al mudarnos a una ciudad nueva, ¿cómo no lo vamos a sentir al dar este paso? ¿qué ocurre que exigimos a los futuros contrayentes que no tengan dudas acerca de esa decisión? O peor, que si se atreven a expresarlas suelan recibir como repuesta “bueno ya se te pasará”, quitándole así importancia a sus sentimientos legítimos y transmitiendo un mensaje de que “de esto no se puede hablar”. Con cada una de estas respuestas el miedo y la inseguridad de la persona no disminuye, simplemente se va acallando y escondiendo hasta silenciarlo. Y es en el silencio que provoca la soledad donde la persona se angustia tanto que puede llegar a plantearse ¿será que no quiero a mi pareja lo suficiente?

 

El mito del amor romántico en el matrimonio

 

matrimonio romantico

 

Y aquí es dónde entra con fuerza el mito del romanticismo. La idea equivocada, pero que sigue grabada a fuego en el inconsciente colectivo, de que el amor puede con todo incluso con los miedos y las dudas. Este mito es tan fuerte que tiene el poder de hacernos dudar de nuestros sentimientos que, a pesar de ser mucho más reales, nos parecen equivocados. Y, por tanto, los escondemos por considerarlos prohibidos, provocando así el distanciamiento de la pareja y nuestro propio aislamiento. Creándose la siguiente paradoja: por amar realmente a mi pareja y plantearme cuestiones naturales siento que no le amo lo suficiente.

En el artículo “La historia no contada de cómo el romanticismo mató al amor” profundizamos sobre este tema.

 

La gestión de conflictos: la comunicación es fundamental

 

matrimonio negociando

 

El proceso de organizar una boda puede resultar altamente estresante, constituyendo fuente de agobio y conflicto entre los miembros de la pareja y, a veces incluso con las familias de origen. Decisiones económicas, familiares y de organización pueden convertirse en un problema para el que raramente se está preparado, porque una vez más el romanticismo impera haciéndonos creer que será un proceso fácil en el que no existirá el estrés. De esta forma, un proceso que suele iniciarse con muchísima ilusión puede resultar a veces muy difícil de gestionar. Y es en este punto dónde es fundamental tener en cuenta que:

Es normal que existan conflictos y discusiones, eso no significa que la pareja no se quiera lo suficiente.

La clave es la comunicación. Hablar y escuchar son las herramientas clave para lidiar con las cuestiones que puedan surgir ya sean emocionales o de gestión. Muchas veces, por el cansancio o el estrés, las parejas no hablan suficiente o se desmarcan diciendo cosas como “me da igual” o “decídelo tú”. Este tipo de respuestas pueden provocar en la otra persona una sensación de soledad y falta de apoyo. Es un proceso de dos y es importante que ambos miembros de la pareja se sientan escuchados y apoyados en sus necesidades y para ello, es fundamental poder comunicarlo. Aunque pueda dar cierto miedo el expresar cómo nos sentimos, quizás por pensar que puede desencadenar una discusión, es mucho mejor para uno mismo y para el bienestar de la pareja poder hablar de ello.

No dejar que el matrimonio eclipse a la pareja. El proceso de organizar una boda requiere mucha energía y dedicación. Hablar y pensar constantemente sobre cuestiones de la boda puede llegar a hacer que se deje a un lado a la propia pareja. Es importante tener presente y ser conscientes de que lo que da sentido a todos los detalles y las cuestiones organizativas es la relación que existe entre vosotros dos. Así que es fundamental dedicar momentos de encuentro en los que podáis alimentar a la pareja, encontrando puntos de amarre que os ayuden a no perderos en el proceso.

Respetando los tiempos propios de la pareja, las necesidades de cada uno y fomentando la comunicación, el proceso de organizar y celebrar un matrimonio puede convertirse en una oportunidad maravillosa de conocer a tu pareja y a ti mismo/a aún más y fortalecer la relación.

 

matrimonio avanzando

 

marta.bengoechea@gmail.com

Fundadora del Centro de Psicoterapia MB en Bilbao. www.psicologosmbbilbao.com

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