Sobreprotección y maltrato… ¿son lo mismo?

Para crecer y desarrollarse sanamente, un niño necesita que los adultos responsables encargados de su crianza estén comprometidos en cubrir sus necesidades tanto físicas, como mentales y emocionales, los cuidados deben estar ajustados a la etapa normativa en la que se encuentra el niño, de manera que los cuidados que se desarrollan en un bebé será distinto a los cuidados que necesita un niño de por ejemplo 5 años. ¿Que necesita ese niño?, y alli encontramos la primera diferencia entre lo que es la protección y la sobre protección.

 

La protección se caracteriza porque el padre, madre o responsable de la crianza del niño esta alli para brindarles los cuidados y proveerlo de los elementos necesarios para ayudarlo a desarrollarse, como por ejemplo, brindarle alimento, enseñarle a explorar el mundo, brindarle amor y cariño, es decir ofrecer el espacio necesario donde se sientan SEGUROS y contenidos.

 

Sin embargo la sobreprotección se caracteriza principalmente por sobresaturar al niño de ciudados y elementos que no son ¨necesarios¨ para su desarrollo o sobrevivencia.  Y se dice ¨necesarios¨ porque el padre, madre o cuidador cree realmente que (por dar algunos ejemplos)¨evitar que se caiga cuando aprende a caminar¨, ¨evitar que llore porque un niño lo rechace en la escuela o ir a pelear por él cuando tiene problemas con un compañero de curso¨, ¨darle todo lo que el niño pide, todo lo que yo no tuve cuando fui niño¨ ¨llenarle la habitación de juguetes¨, entre otras acciones sobreprotectoras van a fortalecer el vínculo entre ellos y va a proveer de una sensación de seguridad en el niño. Sin querer estamos enviando mensajes contradictorios, el niño lo que puede percibir es ¨el mundo es peligroso¨ ¨sin mí no estas seguro¨ ¨no eres suficientemente capáz¨.

 

 

 

¿Que és el maltrato infantil?

 

Generalmente cuando pensamos lo que es maltrato infantil nos viene a la cabeza imágenes mas bien de violencia física,  tambien pensamos en los insultos, en el desprecio, el abandono y otro tipo de acciones violentas contra un niño.

 

la OMS define el maltrato como:

 

Abusos y desatención de lo que son objeto niños, niñas y jóvenes menores de 18 años, caracterizado por maltratos físicos o psicológicos, negligencias o desatención, abandonos o abusos, que puedan causar daño a la salud, al desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder.

 

 

Sin embargo no en muchas ocaciones pensamos que sobre proteger a un niño puede convertirse en un tipo de maltrato, ¿Cómo? ¿le doy todo lo que quiere y necesita, evito que sufra, le demuestro todo mi amor incondicional, como puede ser esto un tipo de maltrato? Esta afirmación destapa toda una postura de controversias. Se afirma que la sobre protección es un tipo de maltrato por el tipo de secuelas emocionales y mentales que ocasionan en la vida de los niños. Se puede clasificar como un tipo de maltrato psicológico, ya que el niño termina desarrollando:

 

  • Baja Autoestima.
  • Poca confianza en sí mismo.
  • Autoconcepto negativo de sí mismo y de sus capacidades (no puedo, soy incapaz)
  • Puede llegar a desarrollar cuadros de angustia y otras dificultades emocionales.
  • Puede llegar a desarrollar relaciones de dependencias y apego inseguro.
  • Puede llegar a desarrollar somatizaciones corporales.
  • Dificultad en el desarrollo de habilidades sociales.

 

 

Cuando respetamos el desarrollo natural de un niño, vamos asumiendo con ello que el niño debe ir adquiriendo habilidades y competencias que lo vana ayudar a afrontar las dificultades propias de la vida, tales como:

  • Tomar sus propias decisiones
  • Desarrollar habilidades para la resolución de problemas.
  • Autonomía e independencia.
  • Desarrollo de personalidad

 

Generalmente la sobreprotección esta estrechamente opuesta a estas premisas. El padre sobreprotector sin querer (o queriendo)  toma desiciones por su hijo, le resuelve sus problemas, siente que el niño aun depende de él o ella para cosas que ya normativamente podría hacer por sí, y esto altera el desarrollo de su personalidad. En algunas ocasiones los padres o ciudadores indican que hacen este tipo de acciones para evitar que el niño ¨sufra¨ o se ¨fruste¨ o corra ¨algún tipo de riesgo¨, olvidando que estas experiencias le van a permitir al niño afrontar las dificultades que la vida le pueda ir presentando y por consecuencia le pueden ayudar a desarrollar el carácter necesario para integrarse efectivamente a la sociedad de manera autónoma.

 

La clave está en entender las necesidades del niño según la etapa en la que se encuentre, vincularnos con ellos según la edad que tengan y no hacer un desface de la relación, es decir, no tratar a un niño de 3 como si fuera de 10 y viceversa.

 

Consecuencias de la sobreprotección y que hacer para remediarlo

 

 

 

Es importante acotar que aunque hasta el momento podemos estar realizando practicas sobreprotectoras hacia nuestros hijos, son situaciones que pueden ser revertidas.

 

Pero primero debemos asumir que el miedo y la inseguridad que podemos sentir por nuestros hijos, para que no les pase nada malo, es eso, una proyección, es decir son nuestros propios miedos e inseguridades los que estamos traspasando a nuestros hijos, que seguramente ellos  en algún momento nos han intentado decir: ¨mírame, estoy grande, puedo por mi mísmo¨

 

te invito a evaluar los siguientes escenarios

 

  •  HACER TODO POR TUS HIJOS: Cuando hacemos todo por nuestros hijos le estamos enviando el siguiente mensaje: ¨tu no puede solo, eres incapaz, si yo no estoy no lo lograrás¨. Es decir hacer todo por ellos, todo aquello que podrían hacer por sí mismo, y que correspondería por etapa de desarrollo, es hacerlo sentir incapaz, y por consecuencia es anular su autonomía.  Permítele ir desarrollando su autonomía según la edad en la que se encuentren: comer solos aunque se ensucien, vestirse solos aunque no combine la ropa, recoger sus juguetes, ordenar su habitación, ir solo a la sala de clases, son situaciones que van a favorecer el desarrollo de su autonomía, y aunque cuenten con tu supervisión, el niño va a ir fortaleciendo una visión segura de sí mismo.

Permítele escenarios donde puedan sentirse autonómos según su edad y bajo tu supervisión, cuando realicen acciones por si solas, refuérzales y dales aliento para que en una próxima oportunidad tomen ellos la iniciativa.

 

  • TOMAR DESICIONES POR ELLOS: ¨tu dices que quieres el verde, pero yo se que el que te gusta es el violeta¨ ¨ve a clases de piano no de karate, es lo que mejor se te da¨ ¨porque no estudias veterinaria, no ingenería, cuando eras niño siempre te gustó cuidar de los animales¨ ¨no vas a salir con esa amiga, vas a salir más bien con juliana que es mas decente y conozco a sus padres¨. Aunque creemos que ellos están decidiendo, y nosotros solo estamos alentando sus desiciones, bajo de esas lineas le estamos diciendo ¨tu no sabes tomar desiciones, yo decido por tí¨.  Este tipo de situaciones insegurizan a nuestros hijos, y una vez que entran en etapas más complicadas, donde realmente necesitan autonomía y seguridad para tomar desiciones claras, se vuelven indecisos, les cuesta concretar desiciones, y siempre se cuestionan si la decisión que tomaron será la mejor, por lo que terminan siempre recuerriendo a terceras personas para confirmar sus acciones.

 

Desde temprana edad permíteles tomar desiciones, no se trata de delegar responsabilidades en ellos, es ayudarle a asumir las responsabilidades que le corresponden según su edad. No enjuicies sus desiciones, ni les hagas sentir que lo hicieron mal, solo invítales a ver opciones más efectivas.

 

  • RESOLVERLE TODOS SUS PROBLEMAS:  este es uno de los puntos más frágiles para los padres, quienes por evitar el sufrimiento, la angustia y los riesgos, evitan que sus hijos se enfrenten a situaciones donde deben exponerse. En muchas ocasiones vemos a padres ir a hablar con los profesores de sus hijos, por tareas incumplidas, o padres que hablan con otros niños que lo hicieron llorar a su hijo,  cuando le compran lo que niño pide para evitar que llore, o cuando llegan hasta a hablar con las parejas, novios (as), jefes, compañeros de sus hijos ante una dificultad. Alli claramente el mensaje es anular las competencias de afrontamiento de sus hijos.

 

No es dejarlos solos ante una dificultad, es acompañarlos y orientarlos de manera que puedan ver con mayor claridad las soluciones, pero no hacer y solucionar por ellos, ya que esto directamente anula la seguridad en sí mismos. Ofréceles espacios donde le puedas plantear algunas dificultades cotidianas y ayúdales a resolverlas, de manera que aprendan a manejar el estrés y la angustia frente a las dificultades.

 

  • EVITAR QUE SUFRAN:  ufff, como padres, que difícil es ver llorar a sus hijos. Evitarles la pena, el dolor y el sufrimiento es una de las metas más grandes que los padres se trazan, pero cuan necesario es el dolor para poder desarrollar carácter y afrontamiento ante la vida. Comprarle todo lo que piden para que no lloren, hablar con los amiguitos para que jueguen con el (ella), no decir no por miedo a una pataleta, este tipo de situaciones generan una visión falsa de lo que es la vida, y hacen que desarrollen una burbuja, que una vez que empiecen a interactuar con el mundo exterior podrán darse cuenta que hay momentos en la vida en las que se sufre y que son dolorosas y no van a saber como enfrentarlas.

 

El objetivo no es evitar, es enseñarles a afrontar, ayudarles a ver que el dolor pasa, que no es eterno, sobre todo a diferenciar que situaciones potencialmente dañinas para su bienestar, y situaciones que por el contrario podría favorecer el desarrollo el carácter.

 

 

CONCLUSIONES

 

  • Desarrollar un estilo de crianza sobreprotector es anular la capacidad para explorar el mundo, haciéndole entender que el mundo es muy peligroso e inseguro, donde el niño finalmente se sentirá inseguro.
  • La sobreprotección anulara la capacidad de tu hijo de tomar sus propias desiciones, por lo que desarrollará dependencias en las relaciones y dificultará su autonomía.
  • La sobreprotección hará que el padre asuma responsabilidades que deben ser delegadas a sus hijos según su etapa normativa, y esto hará que los niños cuando vayan creciendo serán incapaces de asumir responsabilidades, por lo que pueden llegar a  presentar dificultades en la vida laboral, educacional o hasta en la formación de su propia familia.

 

Por lo que se recomienda:

  • Fomenta la exploración del mundo a tu hijo, haciéndole sentirse seguro de cada paso que da, contando con tu apoyo y tu compañía, pero sabiendo que aunque no estés, el mundo puede ser un lugar seguro para él.
  • Permítele espacios donde pueda ir tomando desiciones, como por ejemplo la ropa que quiere usar, o jugar con un niño o no, ayudándole ver las consecuencias de cada decisión pero alentándole a sentirse autónomo y capaz.
  • Decir NO, es tambien sano, la disciplina es necesaria para el desarrollo emocional de los niños, una disciplina basada en el respeto, pero tambien que empodere al padre a poner limites y normas claras, que le permitan ajustar al niño para un buen desarrollo de juicio moral y social.
  • Asígnale responsabilidades basadas en su edad y capacidades personales,  tanto en tareas cotidianas del hogar como relacionadas al ciudado del niño. Pedir que ordene sus juguetes, pedir que te ayude a montar la mesa para comer, que te ayude a hacer su cama, le va a air ayudando a asumir progresivamente responsabilidades que le van a fortalecer la autonomía y el desarrollo de su autoestima.
  • Contenlo cuando te necesite, presta atención a sus emociones y ayúdales a comprender porque las sienten y como hacer para gestionarlas.
  • CONFIA EN TUS HIJOS, ELLOS PUEDEN. SI TU LO CREES ELLOS TAMBIEN LO HARAN.

 

gabrielacahuao@hotmail.com

Soy psicóloga formada en el enfoque sistémico. Me desempeño en temáticas de Infancia y Derechos Humanos, actualmente trabajo para el Servicio Nacional de Menores de Chile.

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